martes

las pesadillas de burton

Son más de 700, entre monstruos, marcianos, manostijeras, payasos, freaks, novias cadáveres, mujeres góticas, niños melancólicos, seres de pesadilla y criaturas de varios ojos. Se han amotinado desde esta semana en el MoMA de Nueva York y allá piensan estar hasta bien entrada la primavera, compitiendo con los Mirós y los Picassos, y atrayendo de paso a una clientela más habituada a la oscuridad cinéfila que a las paredes blancas... leer más aquí

sábado

cosmic egg: la canción de la semana

viernes

hartazgo

Bueno, bueno, ahora resulta que todo mundo se alarma por las declaraciones del alcalde de San Pedro Garza García, Mauricio Fernández, que dice que su plan de trabajo al frente de este municipio incluye la operación de equipos especiales de “limpieza” y de trabajo rudo para eliminar grupos del crimen organizado, giros negros y 300 puntos de venta de droga. Es decir, que aplicará el tan famoso ojo por ojo, diente por diente.
Las voces de alarma han ido en varios sentidos. Unos insisten que la violencia genera violencia (¿más?). Otros aseguran que tomar justicia por propia mano es, por decirlo de alguna manera, una reacción totalmente animal. Algunos otros no conciben que las propias autoridades rompan las reglas que ellas mismas deben hacer cumplir. Y, otros, en ese mismo sentido, consideran que la legalidad, es decir no andar matando a los narcos y delincuentes como propone Mauricio, aún es la base de la democracia.
Sin embargo, existen otros tantos que apoyan incondicionalmente al alcalde de San Pedro Garza García. ¿Deberíamos pensar entonces que toda esta gente es irracional, animal, intolerante, es decir, un peligro para México? O bien ¿deberíamos comprenderlos (quizá no justificarlos) por el hartazgo que experimentan cuando se sienten vulnerables a ser secuestrados, asaltados o asesinados?
Estamos en un momento definitorio. Bien lo dice Gabriela Warkentin en su artículo de El País: “México pasa hoy por un momento crucial en su definición ciudadana: el reconocimiento de los límites del pulso y los espacios del discernimiento”. Y de esto, quienes deberían estar más preocupados son los gobiernos municipales, estatales y federal. Sólo de ellos depende que el ciudadano común y corriente, ese que está harto que sus políticos ganen cientos de miles de pesos y se burlen de él aumentándole impuestos y creando leyes más rígidas, opte por el discernimiento y la reflexión y no por la violencia. El problema, lo sabemos, es que ahora parece ser demasiado tarde. El hartazgo nos ha llegado hasta el cuello. Y parece que en el poder no hay nadie que ni siquiera intente apaciguarlo.

lunes

antiinmunes

Ahora resulta que, según el secretario de Salud, José Ángel Córdova, los mexicanitos hemos adquirido la denominada “inmunidad de rebaño” ante la influenza A H1N1. Oséase que el virus ese ex porcino y ahora humano nos viene haciendo los mandados. Y por eso, según esto, “quizás por eso la gráfica (de enfermos) no se ha disparado y no hemos tenido una cantidad exagerada de casos”. Menos mal. Porque si se hubiese disparado -siguiendo la lógica de estos números médicos- en tiempos donde se disparó por todo el país, prácticamente estaríamos todos infectados, y ni para qué contarles. Pero, bueno, si esto es cierto, es decir, que nuestra manada está inmune al -ahora sí podríamos decir- “virusillo ese”, qué bien, porque para sufrir calamidades ya estuvo bueno. Aunque para ser francos yo desearía mucho más que la “inmunidad del rebaño” nos diera contra la pobreza y jodidez. Digo, si toda nuestra vida nos la hemos pasado rodeados de pésimos salarios, de falta de empleos, de crisis, devaluaciones, pobreza, primero; pobreza extrema, segundo, y desaparición de la clase media, ya sería hora que nadie padeciera la pobreza. Pero no. Los mexicanitos pareciera que tenemos un gen que logra que todo funcione al revés, o si no, por lo menos, que funcione diferente a como debería funcionar. Por eso es que si nos hacemos creer que padecemos la “inmunidad del rebaño” ante la pobreza, ésta funciona no padeciéndola, sino acostumbrándonos a ella: con sus pésimos salarios, su falta de empleo… y todo lo dicho anteriormente. O sea, estamos jodidos. Somos algo así como antiinmunes. Aunque Felipe (Calderón) venga a decirnos que la recesión ya pasó. Y digamos que le creemos, pero si pasó, lo hizo solamente en términos macroeconómicos donde jamás se reflejará en nuestros bolsillos. Al contrario. Con la lluvia de impuestos que nos enjaretaron nuestros legisladores y el gobierno calderonista -redoble, por favor-: viene lo peor. Y si necesitan algún ejemplo de ello, ahí tienen el aumento de robo a casas-habitación y transeúntes que está padeciendo Morelia. Es lógico: el dinero no rinde y el robo es una manera fácil de conseguirlo. Pero de esto hablamos después.

sábado

lucinda ain't goin' down: la canción de la semana



ahora que escucharon la canción, vean la actuación del Waits, en París. Oh, yeaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh!!!!!!!!!!!!!

miércoles

el cielo azul pastel intenso. el sol que tritura. el viento helado que cala. El otoño en su máximo esplendor.

sábado

basic space: la canción de la semana